Notas de Patrimonio

Revisitando el símil piedra

El presente informe da cuenta de la investigación realizada con el apoyo de una Beca Bicentenario, otorgada por el Fondo Nacional de las Artes en el rubro Patrimonio.

El título – “Revisitando el símil piedra”- merece una breve explicación. Mi relación con este material, cuyas características describo más adelante comenzó tres décadas atrás, cuando en 1988 recibí el encargo de dirigir la restauración de las fachadas del edificio Bunge y Born, ubicado en la esquina de las calles 25 de Mayo y Lavalle, en el casco histórico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Ese sería, a la sazón, mi primera intervención en una fachada de un edificio histórico casi integralmente revestida con este material. Digo casi, porque el basamento del edificio y algunas de sus esculturas habían sido construidas en piedra, una caliza de origen europeo a la que el resto del revoque de la envolvente imitaba con tanto detalle que resultaba difícil de advertir la diferencia a cierta distancia, más aún para un observador que careciera del entrenamiento y la atención necesarias.

La intervención que abarcó 3.840 m2 de superficie tuvo lugar entre octubre 1989 y julio 1990, lapso durante el cual se estableció un estrecho seguimiento de la obra, al punto que el Comitente facilitó una oficina totalmente equipada dentro del propio edificio en la que se centralizaron todas las cuestiones referidas al registro del avance de la obra, la que incluyó el relevamiento previo (arquitectónico, fotográfico y de deterioros), los estudios de lo que conocemos como arqueología de la arquitectura (cateos y otras investigaciones en la propia obra), el estudio de la documentación histórica del edificio, los análisis de laboratorio de muestras de revoques tomadas de la obra y los ensayos de la aplicación de diferentes productos o procedimientos previo a la aplicación generalizada de los mismos. Al lapso indicado se le sumaron los tiempos previos de gestión de la contratación con la elaboración de un pliego de condiciones y especificaciones y el posterior, dedicado a la preparación del informe final que, en ese caso y al igual que la totalidad del registro de los trabajos, estuvo a cargo del equipo que ejercía la Dirección de Obra2 y no de la empresa contratista.

Como quedó dicho, aquella intervención obligó a la confección del que, de acuerdo a la información con la que contamos hasta el momento, resulta ser el primer pliego de especificaciones técnicas para intervenir un símil piedra en el país que contenía, tanto indicaciones particulares para cuestiones referidas a las tareas, materiales y procedimientos a aplicar, así como la expresión de los resultados esperados y una serie de artículos cuyo contenido establecía pautas para otras tareas y/o cuestiones de obra referidas al manejo de la misma (medios de acceso, protecciones, ensayos, registro, informes, etc.).

Fue aquella la primera oportunidad en que un símil piedra se recuperaba integralmente, respetando las recomendaciones internacionales y empleando procedimientos acordes con la conservación de edificios históricos. Cabe recordar que, a nivel local, en estas intervenciones lo que se hacía por entonces (y se siguió haciendo por bastante tiempo más) era arenar la superficie para limpiarla y luego pintarla.

De hecho, el propio Edificio Bunge y Born había sido arenado en los sesentas del pasado siglo, pero dada la calidad y espesor del material –y esto de la calidad y espesor es una constante en el símil piedra- se había optado por dejar la superficie –aunque degradada en términos de la textura original- a la vista.

Aquel pliego, ajustado, se aplicó poco después a la restauración de las fachadas de las Galerías Pacífico, que presentaban una realidad común a muchos otros casos que veríamos después, ya que el revestimiento original había sido –en buena parte de las fachadas- pintado con anterioridad a la fuerte intervención a la que fue sometida el edificio entre 1989 y 1991.

A Galería Pacífico, tanto en lo que hace a la dirección de la obra, como a la redacción de pliegos o a la propia ejecución de los trabajos, le siguieron una serie de intervenciones realizadas en diferentes edificios históricos, entre los que pueden citarse: el Centro Naval, el Teatro Nacional Cervantes, la casa Matriz del ex Banco Francés, el Mercado de Abasto (fachadas sector Corrientes), el Edificio Kavanagh, el Hotel de Inmigrantes, la Estación Terminal Retiro del Ferrocarril Belgrano Norte, el Palacio de Justicia, el Teatro Colón, los edificios del actual Ministerio de Agroindustria, las fachadas de los edificios de la Av. Rivadavia 1651/53/55 y de la Av. Belgrano 438 y 456, el “Pabellón de los Felinos” y la “Casa de los Osos” del antiguo Zoológico de Buenos Aires y la “Ex·Cochera Presidencial”, todos ellos en la Cuidad Autónoma de Buenos Aires. También se tuvo la oportunidad de realizar una consultoría para la restauración de la fachada de la Biblioteca “Juan B. Alberdi” de Venado Tuerto (Santa Fe) y a la Prefeitura Municipal de Porto Alegre (Brasil) en relación a la Restauración del Viaduto Otávio Rocha.

A lo largo del tiempo se tuvo posibilidad de actuar en nuevas intervenciones en obras que habían sido restauradas con anterioridad, tal el caso del Edificio Bunge y Born (en 2004); y el Teatro Nacional Cervantes (en 2017 y 2018). Volver sobre fachadas intervenidas brinda una inmejorable posibilidad de contrastar la efectividad de los criterios, procedimientos y materiales empleados, lo que permite -por lógica- reunir una información invalorable sobre lo realizado y corregir las falencias detectadas, optimizando propuestas y soluciones. Recordemos que el acceso a la mayor parte de las fachadas de un edificio como los que estamos hablando para el caso, depende de contar con los medios de elevación adecuados (andamio, balancines, etc.), por lo que las posibilidades de volver sobre una intervención al cabo de un cierto tiempo, para evaluar sus resultados, es muy escasa.

Así, diferentes situaciones de intervención a lo largo de los años, de materiales a la vista, intervenidos o no, junto con la observación de una cantidad de obras realizadas por terceros, en especial en la órbita del estado nacional o local, han permitido realizar una revisión del estado de la cuestión. De allí esto de la “re-visita”, volver a ciertos casos, al tratamiento de un material y a la historia reciente de su conservación.

Es este una suerte de ensayo preliminar en el que se mezclan algunos aspectos de la historia material de la arquitectura, de un sistema constructivo -en particular- y de la restauración. Un diálogo entre aspectos teóricos y la práctica debatidos a partir de experiencias concretas de trabajo con este revestimiento a lo largo de las últimas tres décadas. Es así, a través del análisis del tratamiento del material, que se definen algunas cuestiones que habrán de servir de base para su adecuado manejo y conservación y, a la par, adentrarse en la evaluación de la situación de la conservación del patrimonio arquitectónico en nuestro medio.

Magadán, Marcelo L.: "Revisitando el símil piedra", Programa Beca Bicentenario FNA Fondo Nacional de las Artes, 27 de marzo de 2018. Buenos Aires, 2018. 
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